ASVIFAR EN JUEGO

Vitoria 18 de marzo de 2009

 

LA HISTORIA SE REPITE UNA Y OTRA VEZ…

 

 

 

 

Y es que nuevamente las tropas vizcaínas nos hicimos con el triunfo en

esta nueva batalla que se llevó a cabo en tierras alavesas.

 

Después de los últimos envites en los que las tropas vitorianas intentaron

sorprender, mediante estratagemas diversas, a las siempre dispuestas y

preparadas huestes vizcaínas esta vez no iba a ser para menos.

Recordemos que en batallas anteriores, los alaveses intentaron vencer a

los vizcaínos de forma vil enrolando en sus filas a nuevos guerreros con

aires renovados y juveniles, incluso en alguna ocasión llegaron a tener

que incorporar a una mujer con el fin de distraer la atención de los

integrantes de Asvifar. Todas estas tretas se quedaron en nada cuando

en esta ocasión nos llevaron a un campo de batalla de dimensiones

minúsculas con el fin de tendernos una emboscada para poder

vencernos…. Nuevo error.

 

La cruel batalla comenzó con la salida de la luna. Además de

reducirnos el espacio, también quisieron reducir el tiempo de batalla

sabedores de su inferioridad física. No contentos con todo esto,

quisieron minar nuestra moral, una vez más, al comentarnos que no

había balas con las que combatir… Tras todas estas vicisitudes, se

produjeron los primeros disparos en ambos bandos. El primero en acertar

fue el equipo vitoriano mediante un obús lanzado de larga distancia.

Poco después la ventaja se hizo aún mayor tras un error de Aitor

(Guardián de la Puerta Mayor) que los alaveses supieron aprovechar.

 

Los vizcaínos, lejos de amilanarse o de dejarse avasallar, se fueron arriba

con ferocidad total. De esta forma, y tras gran labor de intendencia de

Iñaki (Mago de Astenolit), la siempre fría y bien ordenada cabeza de

Alfonso (Caballero de la Tierra de Berango) hizo diana en su objetivo.

Más adelante, Germán (Torre de Dentaid), igualaba la contienda tras

un rechace haciendo gala de su oportunismo y saber estar. Con este

resultado llegamos al merecido receso.

 

Después de un breve momento de descanso, comenzó la segunda

mitad. Roberto (Señor del Valle) tras infiltrarse en las filas enemigas

y evitar a cuantos alaveses se encontró a su paso consiguió su objetivo.

Este acierto menguó la capacidad de las tropas vitorianas. Fue tras unos

minutos de toma y daca cuando nuevamente Germán acertaba con la

puerta defendida por Iñigo. Lejos de hundirse, nuestros rivales hicieron

diana en otra actuación discutida de nuestro Guardián de la Puerta

Mayor, dándoles una moral que parecía perdida… Este atisbo de

reacción fue cortado de raíz por un enrachado Alfonso (Caballero de la

Tierra de Berango) con un nuevo éxito en la búsqueda del corazón de

las tropas alavesas. Después de este golpe los vitorianos lo intentaron,

pero la buena labor en defensa de Andrés (Defensor del Reino de

Usánsolo) evitó que consiguieran su objetivo.

 

Juantxu (Señor de Zorrozgoiti) y Unai (Legionario del Reino de Esenluc)

no tuvieron su mejor día, pero a buen seguro la próxima vez será

diferente. Por otro lado, Iñaki (Rayo de San Adrián), no pudo desarrollar

todas sus virtudes en buena parte debido a lo reducido del campo de

batalla.

 

Por último, y dentro del marco de la batalla, dar las gracias a la labor

del juez de la contienda, Servan. Por su imparcialidad y saber hacer, se

llevó un merecido reconocimiento. Enhorabuena.

 

Tras la cruenta lucha, las tropas se dispusieron a engullir diferentes

manjares en convivencia y buen rollo. Pudimos comprobar cómo el

desánimo se va apoderando de las huestes alavesas tras los últimos

traspiés sufridos, y es que el Santo Grial seguirá en poder de los apuestos

y valientes soldados vizcaínos. En esta ocasión será Unai (Legionario del

Reino de Esenluc) su protector, aunque todos y cada uno de los

guerreros de ambos bandos se llevaron un bonito recuerdo… Un

detallazo de Candi, pero que no va a conseguir ablandarnos el

corazón, ya que los soldados vizcaínos no sabemos lo que son los

sentimientos. En cambio, sí que sabemos lo que son las victorias…